Yoga somático
La manera de vivir a poca distancia de tu cuerpo, desarrollando una práctica que va más allá de la asana
En los últimos años he sentido la necesidad de cambiar mi forma de practicar y enseñar yoga. Ya no me interesa tanto “hacer bien” una asana; me interesa sentir qué ocurre dentro cuando me muevo. Desde esta comprensión, en Purita Vida enseñamos la práctica integrando la base del hatha yoga, el movimiento somático y el uso consciente de soportes propios del yoga, para que cada cuerpo pueda encontrar su manera orgánica de habitar las posturas.
vinyasa
Cuidamos los principios de alineación no como una forma rígida, sino como un lenguaje de escucha que protege el cuerpo y le permite expresarse con más libertad.
El vinyasa aparece como un movimiento continuo, como la canción natural del cuerpo: una secuencia de gestos entrelazados que nacen de la respiración y del sentir interno.
Cada práctica se convierte en un espacio de presencia y adaptación, donde no se trata solo de “hacer yoga”, sino de aprender a moverse con la vida, con respeto por el ritmo propio y por los cambio de cada momento. En Purita Vida el yoga se vive como una práctica de escucha somática, donde el cuerpo no solo se corrige, sino que se atiende, y el movimiento no se impone desde fuera, sino que se deja nacer desde dentro, respetando el ritmo propio de cada persona.
La asana no es un objetivo que haya que alcanzar, sino un espacio de exploración y de diálogo con el cuerpo. Ahí es donde el movimiento somático cobra sentido para mí. No lo vivo como una técnica más, sino como una forma de escuchar. Dejar que el cuerpo participe activamente en el movimiento, en lugar de imponerle una forma desde fuera.
Cuando hablo de cuerpo, no me refiero solo a músculos o huesos. Hablo de la experiencia viva: sensaciones, respiración, percepción interna, pequeños ajustes que casi no se ven, pero que se sienten profundamente.
El cuerpo es el campo donde la conciencia se experimenta. Nada está separado: todo es experiencia viva.
Pilares del yoga somático
Del hacer mecánico al mover consciente
La respiración como puerta de entrada
Sentir desde dentro
Un fluir habitado
Cuando el yoga se vuelve escucha
Preguntas frecuentes sobre el yoga somático
El cuerpo sabe lo que la mente aún no se ha dado cuenta
Origen y significado de “Somático”
La palabra somático proviene del griego sóma, que significa vivir el cuerpo desde dentro.
¿Qué es movimiento Somático?
Es una práctica corporal suave de reeducación neuromuscular, que genera conciencia desde el interior, enseñándonos a movernos desde los patrones naturales del cuerpo y a habitar cada gesto con presencia. No se trata de buscar posturas perfectas ni de forzar el cuerpo, sino de aprender herramientas para organizarnos, renovarnos y finalmente sanarnos.
De ésta manera las prácticas somáticas pueden verse como una meditación en movimiento "mindfulness practice".
Cuando el dolor o la rigidez se hacen presentes, el cuerpo nos indica que puedo hacer ese movimiento de forma más habilidosa o que hay algo necesita cambiar. A través de los movimientos somáticos acompañados de una respiración consciente recorremos el cuerpo de manera sistémica, activando y liberando tensiones .
¿Cómo son los movimientos somáticos?
Los movimientos somáticos se realizan de forma suave, dinámica y consciente, evitando los movimientos pasivos en favor de los procesos más activos.
Por estiramientos pasivos quiero decir entrar en una postura y quedarnos allí esperando a que aumente la tolerancia al estiramiento.
Es tu cerebro y no tus tejidos el que determina lo flexible que eres.
La práctica se realiza mayormente en el suelo, donde el cuerpo puede apoyarse y el sistema nervioso entra más fácilmente al estado parasimpático, promoviendo relajación profunda y bienestar.
Los diferentes movimientos activan y liberan músculos y articulaciones, como un bostezo corporal que recorre todo el cuerpo.
No se busca la postura perfecta ni forzar nada; cada gesto se adapta a tu cuerpo, cultivando presencia, equilibrio y diálogo amoroso.
Se prioriza la comodidad, la respiración y la relajación, permitiendo que el cuerpo recupere movilidad y armonía de forma natural.
¿Para quién está indicado?
Para todo el mundo: desde quienes buscan reconectar con su cuerpo y moverse con conciencia, hasta quienes necesitan una práctica suave y segura por lesiones, enfermedades prolongadas o dolores crónicos.
Esta práctica permite recuperar movilidad, aliviar tensiones y equilibrar cuerpo y mente, adaptándose a cada persona y respetando siempre sus límites.
Beneficios del Movimiento Somático
Clases personalizadas presenciales en la escuela y online
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Yoga en femenino
El cuerpo femenino no es algo que haya que corregir o controlar, sino un territorio vivo que siente, pulsa, goza, se recoge y se expande según sus propios ritmos. Es una fuerza de percepción, sensibilidad y apertura al sentir. Desde este enfoque, el yoga de la mujer se convierte en una práctica de intimidad con una misma: aprender a estar en el cuerpo sin exigencia, a reconocer los límites con ternura, a abrir espacios internos donde la energía pueda circular con suavidad y verdad.
Este camino invita a reconciliarse con la corporalidad, con el placer de sentir, con el pulso natural de la vida en el interior.
El yoga deja de ser solo una disciplina para convertirse en una experiencia viva: una meditación en movimiento que honra la sensibilidad femenina, su capacidad de entrega y su profunda conexión con el misterio de la existencia, en los momentos mas cruciales.
Este enfoque integra movimiento consciente, respiración y pausa para acompañar procesos de gestación, posparto, maternidad, lactancia cambios hormonales y etapas de transformación personal.
Aquí encontrarás clases de yoga prenatal, postnatal, prácticas para madres y bebés, yoga para el climaterio y espacios de encuentro donde el cuerpo es guía y el cuidado es el centro.
Un yoga que no exige, sino que acompaña. Un yoga que no empuja, sino que sostiene.
Yoga Para embarazadas
CUIDADO INTEGRAL QUE FAVORECE LA CONEXIÓN CON TU BEBE
Yoga con los bebés
ESPACIO ÓPTIMO PARA EXPRESARTE Y RETOMAR LA ACTIVIDAD FÍSICA
Asesoramiento en lactancia
Acompañar la lactancia es devolver confianza a la mujer en su propio saber
DOULA
LA VOZ TRANQUILA QUE RECUERDA TU FUERZA EN CADA CONTRACCIÓN
LA CERRADA
RITO PARA RECOGER EL CUERPO Y HONRAR EL TRANSITO
Yoga en el climaterio
“La segunda Primavera”
Yoga para embarazadas
Mujer creadora: dentro de ti se teje la vida y tu cuerpo es su primer hogar
¡Felicitaciones! Has sido elegida para crear vida, y ése es un regalo y un privilegio que merece ser celebrado. Tu cuerpo se transforma, tu corazón se abre y tu consciente comienza un viaje único. Éste es un momento para honrar tu fuerza, tu sabiduría y tu capacidad de dar vida.Cada respiración y movimiento consciente te conecta con tu bebé cómo un acto de amor.

Beneficios del yoga en el embarazo
El yoga durante el embarazo es más que un ejercicio; es un cuidado integral que favorece la conexión con tu bebe, ayuda a aliviar las molestias físicas del cuerpo comunes en el embarazo y mantiene la calma, la confianza y el bienestar emocional. El yoga prenatal se adapta a los cambios físicos, emocionales y energéticos que atraviesa la mujer durante el embarazo. Cada trimestre propone una forma diferente de moverse, respirar y conectar con el cuerpo y el bebé.
Primer trimestre
Semana 1ª a 2ª
La práctica es suave, lenta y restaurativa, respetando el cansancio y los cambios hormonales.
Se priorizan movimientos simples, posturas cómodas y ejercicios de respiración que ayudan a aliviar náuseas y molestias digestivas.
Es una etapa de escucha interna, conexión profunda y cuidado de la energía.
Segundo trimestre
Semana 12ª hasta 24ª/25ª
El cuerpo gana estabilidad y energía, permitiendo una práctica más activa pero siempre consciente.
Se realizan movimientos suaves y fluidos, con apoyo de elementos como sillas, mantas o cinturones.
Se trabaja la movilidad de la columna, la apertura del cuerpo y el alivio de tensiones en espalda baja y caderas, acompañando el crecimiento del bebé con seguridad y presencia.
Tercer trimestre
Semana 25 hasta el nacimiento
A nivel físico siguen produciéndose grandes cambios, como en el caso de la articulación de la pelvis, preparándose para el momento del parto.
La práctica se orienta a la preparación del cuerpo para ese momento y el descanso profundo.
Predominan ejercicios de respiración, relajación, movilidad pélvica y movimientos lentos que favorecen la comodidad y el equilibrio.
Se busca cultivar calma, confianza y bienestar emocional, acompañando al cuerpo en la etapa final del embarazo.
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Yoga con los bebés
“Si queremos cambiar la forma de vivir tenemos que cambiar la forma de nacer”
Michel Oden
La vida de una mujer cambia por completo cuando es madre. Los primeros meses están llenos de emoción, alegría, amor, pero también de cansancio, indecisión, dudas.
Asistir a clases de yoga posnatal en Purita Vida con tu bebé es la manera perfecta para comprobar que a tu alrededor hay otras madres que se encuentran en la misma situación y a las que les pasan las mismas cosas o parecidas.

En las clases encontrarás un espacio óptimo para expresarte y donde retomar la actividad física, con prácticas que te ayudarán recuperar las necesidades del posparto, a aliviar y a prevenir dolores de espalda priorizando realinear la columna vertebral y fortalecer los músculos pélvicos.
Y todo ello acompañada de tu bebé y rodeada de otras madres con las que compartir experiencias y dudas en un entorno protegido donde reina la calma.
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Asesoramiento en lactancia
Acompañar la lactancia es devolver confianza a la mujer en su propio saber
La lactancia es un proceso natural, mamífero y aprendido, que tradicionalmente se transmitía observando y compartiendo entre mujeres. No es algo que se “haga bien o mal”, sino algo que se va descubriendo con acompañamiento y confianza.
Dar de mamar no debería doler. Cuando aparecen molestias, suele ser una señal de que algo puede ajustarse, como la postura, el agarre o la forma de colocar al bebé al pecho.
El acompañamiento en lactancia en Purita Vida es una forma de recordar cómo amamantar desde el cuerpo y la intuición. A través de una mirada respetuosa, ayudamos a encontrar posiciones que faciliten la succión, alivien el dolor y favorezcan una lactancia más cómoda y fluida.
Acompañamos a comprender la lactancia a demanda, el funcionamiento del pecho y las señales del bebé. La lactancia no es solo alimento: también es afecto, consuelo, hidratación y vínculo.
La gran mayoría de las mujeres pueden dar de mamar.
Contar con apoyo adecuado puede marcar una gran diferencia en cómo se vive este proceso.

También acompañamos los momentos de alimentación complementaria y destete, ofreciendo información y sostén para transitar estos cambios de manera consciente, respetuosa y adaptada a cada familia.
Consultas presenciales y online
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DOULA
Una doula es la voz tranquila que recuerda tu fuerza en cada contracción
La doula es una figura importante que acompaña a la mujer con información clara, escucha y presencia continua, ayudando a comprender los cambios del embarazo, las pruebas y las opciones disponibles. Durante el parto, ofrece sostén físico y emocional, apoyando los procesos corporales a través de la respiración, el movimiento y la conexión con el cuerpo.
En el posparto, acompaña los primeros cuidados del bebé y la instauración de la lactancia, resolviendo dudas y ofreciendo herramientas prácticas y emocionales. La doula es una figura de apoyo constante, disponible para sostener miedos, inquietudes y necesidades, recordando a la mujer sus propios recursos en cada etapa del proceso.

Beneficios de contar con una doula
La presencia de una doula puede:
- Reducir la duración del trabajo de parto
- Disminuir la necesidad de intervenciones médicas
- Aumentar las probabilidades de parto vaginal
- Favorecer la lactancia materna
- Mejorar la experiencia emocional del nacimiento
Estos beneficios se traducen en experiencias positivas para la madre, el bebé y la pareja, ayudando a fortalecer el vínculo y la confianza en el propio cuerpo.
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Servicio disponible durante el embarazo el parto y el postparto, online y presencial
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Ceremonia de la Cerrada
Rito de cerrada, recoger el cuerpo y honrar el transito
Es una práctica ancestral que proviene de la partería tradicional mexicana. Se ofrece especialmente en el posparto para acompañar el proceso de “cierre” de la apertura física, emocional, mental y espiritual que la mujer atraviesa tras dar a luz.
También es un ritual profundamente sanador tras un aborto, una separación, una enfermedad o al finalizar una etapa vital que necesita ser honrada y concluida conscientemente. Se realiza en un espacio íntimo y cuidado, donde la mujer es sostenida con presencia y respeto.
Tradicionalmente, la cerrada se lleva a cabo con rebozos o telas largas que envuelven el cuerpo en distintos puntos —cabeza, hombros, pecho, vientre y pelvis— realizando un movimiento de cierre suave y progresivo. Este gesto no es una presión, sino un abrazo contenedor que ayuda al cuerpo a sentir sostén, límites y regreso al centro.

Durante el proceso, la mujer es acompañada a respirar, soltar y despedir lo vivido, integrando la experiencia a nivel físico, emocional y energético. La cerrada honra el tránsito realizado y marca simbólicamente el cierre de una etapa, abriendo un espacio interno para el nuevo comienzo que llega.
Este rito actúa como un abrazo envolvente alrededor de las tres cajas de resonancia del cuerpo:
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El cráneo (cuerpo mental),
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La caja torácica (cuerpo emocional)
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Y la pelvis (cuerpo visceral y creativo)
A través del gesto de recoger el cuerpo, la cerrada facilita la integración de lo vivido, la comprensión del tránsito y la despedida amorosa de la etapa que se cierra. Es un acto de cuidado que honra el camino recorrido y abre un umbral hacia una nueva forma de habitar la vida.
La cerrada es un puente entre el nacimiento del bebé y el renacer de la mujer en su nueva vida.
Duración del proceso: 150 minutos
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Yoga en el climaterio
“La segunda Primavera”
El climaterio es un proceso de transición natural en la vida de la mujer. No es una etapa que haya que “arreglar”, sino un tiempo de cambios físicos, hormonales y emocionales que pide ser habitado con más escucha, respeto y amabilidad. Acompañarlo de forma consciente nos permite atravesarlo con más suavidad, bajando el nivel de exigencia y aprendiendo a regular el sistema nervioso, algo clave para sostener esta etapa con más equilibrio y bienestar.

El cuidado en el climaterio
Va más allá de la práctica en la esterilla: incluye cómo nos alimentamos, cómo descansamos, cómo organizamos nuestros ritmos y cómo nos hablamos por dentro. Es una invitación a simplificar, a nutrirse mejor, a bajar el nivel de exigencia y a crear hábitos que sostengan la vitalidad a largo plazo.
Perimenopausia
Empiezo a escucharme de verdad
Es la Puerta de entrada al climaterio. El cuerpo empieza a cambiar su ritmo hormonal y pueden aparecer ciclos irregulares, altibajos de energía, mayor sensibilidad emocional, cansancio o dificultad para descansar. Internamente, muchas mujeres empiezan a sentir que ya no pueden sostener el mismo ritmo de antes. Es un tiempo para aprender a parar, escucharse y regular el sistema nervioso, bajando la autoexigencia y creando espacios reales de cuidado.
Menopausia
Suelto lo que ya no soy
Marca el cierre del ciclo menstrual y suele venir acompañada de cambios físicos como sofocos, sudoraciones, sequedad, alteraciones del sueño o del estado de ánimo. A nivel emocional, es un umbral: se caen viejas pieles, formas de exigencia y de estar para otros, y aparece la necesidad de reordenarse por dentro. En esta fase es especialmente importante aprender a regular los picos de calor, cuidar el descanso y sostener el sistema nervioso, bajando la presión interna y permitiendo que el cuerpo marque el ritmo.
Postmenopausia
Me habito desde otro lugar
Es la etapa de integración. El cuerpo se asienta en un nuevo equilibrio hormonal y vital. Pueden aparecer cambios en la densidad ósea, en la musculatura o en la vitalidad, junto con una mayor claridad interna y sensación de madurez. Es un tiempo para enraizar lo aprendido, fortalecer el cuerpo sin forzarlo y habitar la vida desde un lugar más honesto con una misma. Aquí el cuidado pasa por sostener la vitalidad, cuidar huesos y articulaciones, mantener la movilidad y seguir regulando el sistema nervioso para vivir con más calma y estabilidad. El cuerpo va encontrando un nuevo equilibrio se entra en un tiempo de integración, en el que lo vivido se encarna con más serenidad, claridad y presencia.
¿Cómo atender éste momento vital?
El yoga, la meditación el Ayurveda y las prácticas somáticas, ofrecen un sostén amoroso durante todo este proceso. Estas prácticas no buscan forzar al cuerpo, sino escucharlo, respetar sus tiempos y acompañarlo en cada fase.
El cuidado en el climaterio va más allá de la práctica en la esterilla: incluye cómo nos alimentamos, cómo descansamos, cómo organizamos nuestros ritmos y cómo nos hablamos por dentro. Es una invitación a simplificar, a nutrirse mejor, a bajar el nivel de exigencia y a crear hábitos que sostengan la vitalidad a largo plazo.
¿Cómo te acompañamos?
En Purita Vida acompañamos el climaterio de la mujer de forma individual y consciente, entendiendo que cada cuerpo y cada proceso son únicos. Creamos un programa personalizado que integra la mirada de la Ayurveda, el acompañamiento somático y prácticas de presencia para sostener esta etapa con más suavidad y respeto.
Te acompañamos en el cuidado de la alimentación según tu momento vital, en movimientos y ejercicios adaptados a la fase del climaterio que estés atravesando, y en masajes que ayudan a calmar el exceso de pitta propio de este periodo de transformación.
Además, te enseñamos prácticas sencillas de respiración y meditación para que puedas sostenerte en los momentos en los que los síntomas se intensifican. Es un acompañamiento cercano, amoroso y profundo, para que no transites este cambio sola, sino sostenida, escuchada y en conexión con tu cuerpo.
Acompañar el climaterio desde el yoga es abrir un espacio para transitar esta etapa con más suavidad, conciencia y dignidad. Un camino para reconciliarse con el cuerpo que cambia, habitar esta nueva fase con presencia y descubrir en ella una fuente de madurez, claridad y fuerza interior.